martes, 3 de agosto de 2010
lunes, 2 de agosto de 2010
Pies, medias y tacones
Besé el empeine de sus pies y entonces poco a poco le quité uno de sus zapatos. El pie, prisionero se me ofreció en silencio llamando a mis caricias. No tarde en besar todas sus partes. Laura gemía de placer. Lamí su planta y mordisqueé el talón, mis manos se desplazaban por sus piernas, acariciaba la parte interior de sus muslos y llegaba hasta donde terminaban las medias. Ella se sentía cómoda, me ofreció el otro pie. Saqué su zapato y enseguida me metí el pie en la boca, debía ser un treinta y siete por que me cabía bien. Con la lengua comencé a jugar con sus dedos dentro de mi boca.
Atada
Las junté como me pidió y me las ató juntas muy apretadas, incluso hasta dolerme, pero no me quejé. Aún sobraba muchísima cuerda, no entendía por qué había usado una tan grande. Sin embargo, la cogió y tiró de ella llevándome hasta la mitad de la gran habitación que era la casa entera. Hizo algo con la cuerda que me llamó la atención, levanté la cabeza y vi cómo la pasaba por una gran viga de madera que había en el techo. Tiró de la cuerda para abajo y mis brazos se levantaron.Visita nuestra sección "Relatos" en Bedeseme.com
sábado, 31 de julio de 2010
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